Taller de técnicas de mediación I: la escucha activa

Taller de técnicas de mediación I: la escucha activa

escucha activaExiste la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar. La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla, ello implica que se trate de un proceso controlado.

¿Cuál es la diferencia entre oír y escuchar?

Existen grandes diferencias. El oír es simplemente percibir vibraciones de sonido. Mientras que escuchar es entender, comprender o dar sentido a lo que se oye.

La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.

Elementos que facilitan la escucha activa:

  • Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar.
  • Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos que subyacen.

Elementos a evitar en la escucha activa:

  • No distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos. La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que el mensaje continua y vuelve a ascender hacia el final del mensaje. Hay que tratar de combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con objeto de que nuestra atención no decaiga.
  • No interrumpir al que habla.
  • No juzgar.
  • No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
  • No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: “no te preocupes, eso no es nada”.
  • No contar “tu historia” cuando el otro necesita hablarte.
  • No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice “me siento mal” y tú respondes “y yo
  • Evitar el “síndrome del experto”: ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.

escucha activa 2

Habilidades para la escucha activa:

  • Expresar al otro que le escuchas con COMUNICACIÓN VERBAL (ya veo, umm, entiendo,… comprendo,… noto que…”. etc.) y NO VERBAL (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).
  • MOSTRAR EMPATÍA: Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de “meternos en su pellejo” y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que “nos hacemos cargo”, intentar entender lo que siente esa persona. No se trata de mostrar alegría, ni siquiera de ser simpáticos, tampoco significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro. Las personas con una mayor capacidad de empatía son las que mejor saben “leer” a los demás. Son capaces de captar una gran cantidad de información sobre la otra persona a partir de su lenguaje no verbal, sus palabras, el tono de su voz, su postura, su expresión facial, etc., y en base a esa información, pueden saber lo que está pasando dentro de ellas, lo que están sintiendo. Además, dado que los sentimientos y emociones son a menudo un reflejo del pensamiento, son capaces de deducir también lo que esa persona puede estar pensando.

Impartido por: Mª Ana Tamayo