Plan parental

Plan parental

Un plan parental es un acuerdo voluntario que aborda las responsabilidades del día a día de cada progenitor, las consideraciones prácticas de la vida diaria de un niño/a, así como el modo en que los padres acordarán y consultarán asuntos importantes acerca de sus hijos. Puede modificarse en cualquier momento siempre que el padre y la madre estén de acuerdo.

En todos los hogares existen acuerdos explícitos e implícitos. Aquellos que están totalmente claros y otros que se dan por entendidos. Quién hace la comida, cuándo se limpia la casa, quién recoge a los niños, quién hace los deberes con ellos, si cursarán religión en el colegio, si se quedan en casas de amigos/as, cuáles son sus rutinas, la hora de acostarse, etc…

Durante la convivencia los malentendidos suelen rondar en torno a los acuerdos implícitos y los conflictos pueden disminuir cuando se verbalizan y se argumentas las opiniones, cuando todos los implicados saben qué se espera de ellos y cómo se espera que se hagan las cosas. Esos malentendidos pueden magnificarse cuando se produce la ruptura de pareja y la educación y cuidado de los menores queda compartida. Por un lado las labores pasan a estar duplicadas, tareas de las que, por lo general, se encargaba un único progenitor, pasan a tener que ser desarrollada por ambos y esa es una gran oportunidad para enriquecer la relación paterno/materno filial, pero también es un proceso que requiere aprendizaje y adaptación.

Porqué dedicar tiempo en la mediación a verbalizar, aclarar, explicar, argumentar y compartir el proyecto educativo a compartir, porque conlleva que:

control parental

El plan parental ya existe, no se inventa, cuando la pareja decide separarse, lo que se puede lograr a través de la mediación es verbalizarlo, hacerlo explícito para que pueda ser compartido, argumentado, comprendido por ambos adultos cuando se toma la decisión de continuar la labor parental por separado.

Yurena Sánchez Ramírez

Master en Mediación e Intervención Familiar