Mediación vecinal en las Fallas de Valencia

Mediación vecinal en las Fallas de Valencia

En las Fallas de Valencia no solo arden monumentos de cartón, ya que desde vecinos hasta falleros y artistas, cualquiera puede sentirse también “quemado” por los conflictos que surgen en estas fiestas, aunque este año contarán con los servicios de una empresa especializada en mediación.

La empresa Alternativa GC se dedica desde a gestionar conflictos de familias, empresas y vecinos a través de métodos alternativos, como el arbitraje, la conciliación y, sobre todo, la mediación y la negociación, explica a Efe una de sus fundadoras, Teresa Mayordomo.

“A raíz de gestionar conflictos vecinales, nos dimos cuenta de que un foco de conflictos importante son las fiestas, pero en particular las Fallas”, indica, ya que “no todo gusta a todos” aunque sea un “gran evento internacional” que cuenta con numerosos seguidores.

Así fue cómo al escuchar quejas de los vecinos sobre ruidos, olores y otros conflictos derivados de las fiestas, las tres socias de la empresa identificaron una necesidad que no estaba cubierta más allá de la vía burocrática o las sanciones y decidieron crear un servicio de mediación en conflictos falleros.

“Un proceso de mediación busca que las partes se sienten y hablen; ellas deciden qué hacer con el problema, con la ayuda de un mediador que facilita la comunicación y modera”, sostiene Mayordomo, quien lo resume en “un proceso voluntario que utiliza el diálogo”.

El objetivo de este servicio, además de evitar que los problemas falleros acaben en una denuncia y un juicio, es obtener un acuerdo “realista” y adaptado a la situación de los afectados por el conflicto.

“El acuerdo es más realista porque lo diseñan ellos mismos y se comprometen, y el índice de cumplimiento es mucho mayor, porque es más fácil cumplir unas condiciones así que si vienen impuestas desde arriba”, añade.

Además, en un contexto de crisis generalizada y de aumento de las tasas judiciales, Mayordomo indica que la mediación ofrece un ahorro en tres sentidos: económico, temporal y de sufrimiento emocional, ya que los procesos judiciales generan incertidumbre.

Comunidades de vecinos, miembros de casales o comisiones falleras son los clientes potenciales que podrían buscar la resolución de situaciones que les causan perjuicio y que abarcan incluso la índole intercultural, indica Mayordomo, quien recuerda la falla que recibió críticas el año pasado por su temática hindú.

Existen casos, como los de los casales de las fallas se que se reúnen todo el año, donde el conflicto crece cada vez que los vecinos ponen una queja hasta convertirse en el problema de una comunidad entera. En este sentido, razona la empresaria, “aunque se interponga una denuncia, no se soluciona el conflicto que está latente”.

“No es un servicio pensado únicamente para el período de fallas, sino para todo el año”, apunta, y especialmente en problemas que se repiten, como quemaduras de persianas a consecuencia de la ubicación de los monumentos.

“Se puede trabajar el antes, para que cuando llegue el momento no ocurra como el año anterior”, concluye.

Las socias de Alternativa GC, Teresa Mayordomo, Sandra Merchán y Cristina López -abogada, trabajadora social y psicóloga, respectivamente- decidieron emprender juntas tras conocerse en un curso de mediación, y su proyecto ha sido apoyado por distintas iniciativas del Ayuntamiento de Valencia, la Fundación Bancaja y el Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ).