¡¡Fin del proyecto!!

¡¡Fin del proyecto!!

Existen relaciones de pareja desbordadas por problemas que inundan el vínculo de agresiones, confusiones, malentendidos y formas inadecuadas de comunicarse. Esto produce un desgaste importante en el proyecto común que sustenta su relación.rosaalejandria1

Este es el momento de consultar con un profesional que introduzca opciones de comunicación y relación distintas, que ayuden a salir de la espiral que lleva a cada uno de los componentes a sentir rabia, dolor, frustración, tristeza e impotencia con el otro.

El deseo de estar juntos y hacer más placentera una relación dificultosa será el gran motor de una terapia de pareja. Pero hay que tener en cuenta que el terapeuta no tiene como objetivo que la pareja se mantenga como tal. Solo cuando ambos sientan que desean seguir con el proyecto que habían iniciado, será la solución ideal.

En algunos casos se inicia una terapia de pareja con la convicción de que uno de los miembros no siente nada por el otro, puede que esté tan deteriorada la relación para alguno de ellos, o para ambos, que aun sabiendo que no van a continuar juntos necesitan de un espacio terapéutico y un tiempo para poder comunicar la separación a la otra persona (o así mismo).

A veces, se busca este espacio por miedo a la reacción de la otra persona cuando se le vaya a comunicar la ruptura, porque necesitan la ayuda de un profesional que pueda amortiguar el impacto y facilitar que tanto uno como otro puedan iniciar un proceso de separación lo mejor posible para todos, sobretodo, cuando existen hijos.

rosaalejandria2Para el bienestar de estos últimos es fundamental que el terapeuta facilite el espacio para el mejor entendimiento al que puedan llegar los padres en esa difícil situación.

Llegado el momento el terapeuta responsable derivara el caso para que un mediador familiar tome el relevo e inicie el proceso de separación, siendo esta la mejor opción en todos los casos, pero en particular cuando ya existe un trabajo terapéutico previo basado en la comunicación y la gestión de las emociones.

Mª Ana Tamayo Heredia
Especialista Universitaria
en Mediación Familiar
 y Psicología Forense