¿El mediador nace o se hace?

¿El mediador nace o se hace?

He escuchado esta pregunta en cada asignatura, en cada curso y jornada sobre mediación a la que he asistido.

Detrás de su formulación se encuentra otra pregunta ¿Cualquiera puede ser mediador o es que hay cualidades personales que lo impidan?

Ser mediador no es un rasgo de carácter, no se trata de personalidad. Ser mediador en una sociedad como la nuestra es de entrada una conquista.

Preparados para competir, ganar, sobresalir, tener razón, defender, necesitamos una preparación especial para escuchar y para no juzgar.

Si logramos este primer paso necesitamos una segunda preparación para saber callar, para no imponer, dar o siquiera sugerir las soluciones desde nuestro punto de vista, aunque seamos expertos en cualquier campo de la ciencias.

Lograr esto requiere de formación, entrenamiento, disciplina, ayuda de otros/as compañeros/as y requiere también de un profundo proceso de conocimiento personal.

Así que… mediador no se nace.

Mónica Robledo
CIRCULO DE MEDIACIÓN

Máster Oficial  interuniveristario en
Intervención y mediación familiar
monica.robledo@circulodemediación.com