Canarias, la comunidad con más divorcios

Canarias, la comunidad con más divorcios

La provincia de Santa Cruz de Tenerife registró en 2012 más divorcios que la de Las Palmas, un hecho que no se producía que el Instituto Nacional de Estadística registra anualmente las disoluciones matrimoniales, allá por 1998. En el cómputo global, el conjunto de Canarias sigue siendo líder nacional en términos relativos, a pesar de que el Archipiélago mantiene una tendencia a la baja mientras que la estadística global española crece lentamente tras el desplome que supuso la irrupción de la crisis económica.

Por lo que respecta a la diferencia entre las provincias canarias, las cifras muestran que este cambio se produce porque el descenso en la provincia oriental es aún más acusado que el de la occidental con respecto a los años previos y primeros de la crisis económicos. Así la caída desde 2007 a 2012 en Santa Cruz de Tenerife se acerca al 20%, mientras que en Las Palmas supera el 30%.

Sea como fuere, Canarias sigue siendo la comunidad autónoma con mayor número de rupturas en términos relativos, un liderazgo que mantiene desde 2001 con alguna excepción a causa de las ciudades autónomas de Melilla (2009) y de Ceuta (2010). Eso sí, la tasa del Archipiélago en los cuatro últimos años por 1.000 habitantes no llega a 3, cuando antes de la crisis pasó un lustro por encima del 4.

Con respecto al año pasado, los 2,9 de Canarias son seguidos por Cataluña (2,7), Ceuta, Baleares y Valencia (2,6). Por el contrario, las comunidades autónomas con menores tasas fueron Castilla y León (1,7) y Extremadura (1,8).

Llegado este punto hay que aclarar dos circunstancias sobre estos datos. Por un lado, es necesario precisar que la adscripción de nulidades, separaciones y divorcios a una determinada comunidad autónoma se realiza en función de la situación del órgano judicial que dicta la sentencia y no del lugar de residencia o de nacimiento de los cónyuges. En segundo lugar, que un cambio legislativo acaecido en 2005 eliminó la obligatoriedad de pasar por un periodo de separación para llegar al divorcio, convirtiendo a éste en la figura abrumadoramente mayoritaria a la hora de una disolución matrimonial. Lo que desde luego no ofrece duda alguna es el impacto inmediato que la crisis político-financiera ha tenido en las rupturas de las parejas de este país, pasando de las 126.952 firmadas en 2006 a sólo 98.207 apenas tres años después. Desde 2009 a 2012 apenas se ha recuperado esta cifra en poco más de 5.000.

Ya entrando en detalle de la provincia tinerfeña, sepan que el mayor número de divorcios se produjo el año pasado en el primer decenio (1.050), casi a la par que los que tuvieron lugar tras 20 años de unión (1.39).

En cuanto al cónyuge que presenta la demanda de divorcio, las mujeres (949) superaron en esta provincia a los hombres (620), aunque lo más habitual es que sean ambos (1.302).

Por último, casi la mitad de los divorcios del año pasado en la provincia tinerfeña los protagonizaron parejas sin hijos (1.329), mientras que otros 1.278 tenían hijos menores a su cargo.

NÚMERO DE HIJOS

Casi la mitad de los matrimonios correspondientes a sentencias de nulidad, separación o divorcio en el año 2012 (42,5 por ciento) no tenían hijos, porcentaje similar al del año pasado, y el 47,9 tenía a su cargo menores de edad, el 4,3 por ciento hijos mayores de edad dependientes económicamente y el 5,2 por ciento menores de edad y mayores dependientes.

Así, en el 57,5 por ciento de los casos se asignó una pensión alimenticia que en el 79,4 por ciento correspondió al padre y en un 10,8 por ciento a ambos progenitores.

La custodia de los hijos menores fue otorgada a la madre en el 75,1 por ciento, cifra inferior en 10 puntos que la de 2011. La custodia compartida fue concedida en un 14,6 por ciento de los casos y en el 9,7 por ciento de los procesos la custodia fue entregada al progenitor.

DATOS POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS

La tasa más alta de rupturas matrimoniales la tiene Canarias con un 2,9 por 1.000 habitantes, seguida de Cataluña (2,7)y Ceuta, Baleares y la Comunidad Valenciana (2,6). Por contra, Castilla y León cuenta con la tasa más baja con un 1,7 por 1.000 habitantes, seguida de Extremadura (1,8), País Vasco y Aragón (1,9) y Navarra, La Rioja y Castilla La Mancha (2,00).

Por debajo de la media (2,4) se encuentran además Murcia (2,3) y Galicia (2,2). Al contrario, Cantabria y Asturias (2,5) están por encima de la tasa media, mientras Melilla, Madrid y Andalucía se mantienen en el 2,4.

FUENTE: DIARIO DE AVISOS