Asertividad = mensaje eficaces

Asertividad = mensaje eficaces

Dentro de las habilidades sociales y comunicativas encontramos una que nos facilita mucho las cosas a la hora de resolver un conflicto, expresar una diferencia de opinión, defender nuestros derechos, etc.: la ASERTIVIDAD.

Podríamos definir la asertividad como la capacidad de expresar lo que se desea de un modo directo, honesto y adecuado, respetando en todo momento a la otra persona. Esta habilidad comunicativa de estar presente en la mediación facilita en gran medida el llegar a acuerdos donde ambas partes sienten que ganan, que han defendido lo que les parece importante a la vez que han respetado el punto de vista de la otra parte. Pero ¿cómo fomentar la asertividad entre dos personas que nunca han escuchado hablar de ella y que están en la dinámica del conflicto, acostumbradas a “echarse en cara lo que el otro hace mal”?.

Cuando en los cursos hablo sobre la asertividad, la parte que más valoran los alumnos es aquella en la que aprenden técnicas que les ayudan a ponerla en práctica. Pues como muchos me manifiestan “no es algo fácil”. Quizás no sea fácil, pero al igual que cualquier habilidad se puede desarrollar y mejorar con la práctica. Una de las técnicas que más han valorado es la técnica de “Las 3 R”. A través de este ejercicio nos podemos acostumbrar a crear mensaje que transmitan lo que nos molesta y lo que queremos que los demás cambien de una manera adecuada.

El ejercicio comienza creando tres columnas: una destinada al Resentimiento (aquello que nos ha molestado), otra destinada al Requerimiento (aquello que queremos que la persona cambie o haga) y una tercera destinada al Reconocimiento (algún aspecto positivo que reconocemos que la persona posee o hace). Por último sólo tenemos que ordenar el mensaje. Primero le reconoceremos a la persona el aspecto positivo, segundo hablaremos desde el sentimiento propio explicando el resentimiento y tercero expondremos el requerimiento.

Vamos a ver un ejemplo.

satelia asertividad

Vamos a ordenar el mensaje Reconocimeinto- Resentimiento- Requerimiento.

“Se que cuando los niños están contigo están bien, que los cuidas y se divierten; pero no puedo evitar preocuparme y ponerme nerviosa/o cuando llega la hora de la entrega y no han llegado. Por favor para las próximas veces intenta cumplir con el horario y si tienes algún problema avísame de que se van a retrasar”.

A través de la asertividad conseguimos que la persona comprenda el porqué de la petición y no se sienta atacada, pues de hecho comenzamos reconociendo aspectos positivos. Trabajar esta forma de estructurar los mensajes en la mediación puede ayudar a fomentar la empatía y la comprensión, facilitando el acuerdo.

Yurena Sánchez Ramírez

Master en Mediación e Intervención Familiar