¿Amor o poder?

¿Amor o poder?

Ambas no son cosas en sí mismas, son dos realidades que sólo podemos constatar en las relaciones. Son dos formas de influencia, que no son opuestas o contrarias, sino que se dan simultáneamente en nuestras relaciones. En una pareja cuando las cosas marchan bien no quiere decir que sólo circule el amor y cuando las cosas van mal no se trata de que el poder se adueñe de la relación. Están ahí siempre, ambas, ejerciéndose de muy distintas maneras.

La mediación se desaconseja cuando hay desequilibrio de poder, pero determinar tal desequilibrio no es sencillo, ya que no podemos mirar el poder de una manera simplista, como algo que tiene una persona en mayor o menor medida frente a la otra. Tampoco es algo que se ejerce siempre en la misma dirección.

Es necesario mirar todo el contexto del sistema familiar. En mi experiencia donde hay una relación se comparte poder y más o menos de manera equilibrada, lo que cambia son las formas. Una persona puede ejercer su poder siendo la que controle cómo se hacen las tareas de casa, otra puede ejercerlo siendo el confidente de sus hijos, otra dando largas para resolver diferencias. Estas formas no son mejores o peores, simplemente están en juego.

En la mediación es necesario aprender a reconocer el movimiento constante de las fuerzas que mantienen el sistema familiar, como son el poder y el amor.

Mónica Robledo
CIRCULO DE MEDIACIÓN

Máster Oficial  interuniveristario en 
Intervención y mediación familiar
monica.robledo@circulodemediación.com